Se acabó el va y viene, el "aparecerá otra vez?"
Se acabó al ver sonar el celular con un número sin nombre, pero que se me hace conocido al segundo.
Ya no quiero soñar con tus ojos.
Ya no quiero que tu sombra me abrace por las noches.
No quiero sonreir con las estrellas de luz plagadas en mi techo.
Ya no quiero un talón de Aquiles
Ya no quiero que pasees por mi cabeza cuando te venga en ganas.
Solo quiero el recuerdo de un noviembre.
Solo quiero sonreir otra vez
Entonces, me aleje y él no me siguió, fue ahí cuando noté que había tomado la decisión correcta..