lunes, 10 de febrero de 2020

Dolor.

La muerte hizo su visita una vez más. Solo que esta si me agarro desprevenida, tibia, aun con su sonrisa caliente en mis recuerdos. En 8 horas de incertidumbre se me rompió el corazón en mil pedazos y aún no se si hay un arreglo más grande que todo el amor que te tuve en vida. Brilla como nunca desde donde estés y visitame en sueños porque mi añoranza de escuchar tu voz aún es inmensa. Te quiero mamama.