Es díficil cuando crees haber vivido algo y en realidad no se compara nada con vivirlo en realidad, o es que las cosas cambian de intensidad con el tiempo. O también derrepente la confianza mientras más inmensa y sincera se vuelve, llega a ser más trágico cuando te la arrancan.
Eso sucede, no siento nada, salvo frio. Tengo frio y las mejillas calientes. Tengo frío y rio con mucho esfuerzo.
Pensé que en algún momento podía haber vivido en este estado pero me equivoqué, no era nada comparado, hay tal vació y sentimientos horrorosos, que logran borrar todo lo demás de mi y dejarme insensible y sin ganas. Aunque todos los días lo único que hago es decirme a mi misma en las mañanas con tan solo cinco horas dormidas es "Levántate, solo es un mal tiempo", pero el frío que siento adentro el literal, me deprime, tirito todo el día y nadie entiende, ni yo.
Tengo a mis amigos viéndome a los ojos todos los días y no lo noto, todo pasa y yo no lo registro, tratan de hacerme sonreir y lo logran, pero ni yo puedo hacer que esa sonrisa sea completa, el vació se lo llevó con todo y ya no tengo ganas de buscar mi sonrisa completa. Ya no.
Para mi, el invierno ya llegó aunque sea Mayo, el frio, la angustia y la ansiedad se alojó en mi alma como pequeñas gotitas, miles de pequeñas gotitas. Pero aún así no me sorprende esto, cuando necesitaba un alivio, llego la angustia, supongo que eso hará que el alivio llegue por partida doble, o triple para sacarme todo el peso que tengo de encima.
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