miércoles, 20 de agosto de 2014

Ay

Ay... sí... ay... de Ay carajo, que feliz me siento aqui. Sí, hoy nadie me puede botar al charco, porque lo volvi agua pura para nadarlo y ser feliz. Porque me cansé de darle motivos de felicidad a las personas que me quieran ver mal. Porque ahorita, me tiemblan los huesos como gelatina... y me encanta como nace mi sonrisa. Porque me siento empapada de la mejor ternura que existe. Ay, qué completa me siento.

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