Tu amor es demasiado bueno.
Es el amor más puro que alguien pueda tener, gracias por regalarmelo.
Gracias por los consejos, por tus risas ante mis llantos, por acompañarme siempre, por tratar de hacerme ver que la vida nunca es mala cuando estas conmigo. Por hacerme una mujer hecha y derecha, convencida de lo que quiere y lucha por ello.
Ojalá que Dios me de el tiempo para seguir abrazándote cada segundo de mi vida, para verte dormir en las mañanas antes de irme a trabajar y para verte decirme adiós parado desde tu balcón entre toda tu naturaleza bohemia y rustica.
Y por último, gracias por significar tanto para mi.
La chica rebelde, jodida y engreida que nunca te va a dejer de querer.
Te quiero Raúl Castro. Te quiero papi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario