miércoles, 16 de junio de 2021

Brillen

La gente que más te quiere es la primera que se va, me dijo hace poco mi papá.

Es la ley de la vida supongo, ellos no te podían ver partir a ti, sería aún más doloroso.

Ha pasado más de un año desde que se fue mamama, y hace un poco más de un mes tu corriste a su encuentro. Se que ahora están juntos o al menos es lo que quiero pensar, que existe algo más allá donde la gente se reencuentra y todo no es un final de mierda como aparenta ser.

Qué difícil es estar de pie sin saber que van a volver, qué difícil volver a armarse sin su ayuda, qué difícil volver a ser una misma después de tantos golpes. Qué difícil tratar de superar un amor tan grande como el suyo. 

Los extraño, semana tras semana, los recuerdos siguen pasando por mi cabeza y de alguna manera, son gran parte de la fuerza para seguir, tal como ustedes hubiesen querido. 

Qué ganas de abrazarme en este momento entre los dos como derrepente hace 24 años atrás. Los extraño. Los quiero. 

Brillen, sin dolor y juntos como siempre. 


sábado, 30 de enero de 2021

Y a ti

A ti no te puedo dejar pasar.
Estas aca, en cada canción romántica, en cada recuerdo que tengo cada vez que alguien habla de amor solo se vienen tus ojos a mi mente.
Eres más de lo que alguna vez que creí, y estoy bien, pero te extraño cada día que pasa.

Te sueño con otras caras ¿sabes? 
Sueño tus frases y tu forma de ser con otros rostros de vez en cuando. La última vez soñé un beso y desperté asustada de lo real y cercano a ti que se sintió. Lo tengo en la cabeza aún latente imaginando la frase pícara que vendría después.

Estoy aquí, juntando historias que morirás de ganas y orgullo por escuchar, vuelve cuando quieras y cuando puedas, y en caso no lo hagas:

Lo sabes, yo sé que lo sabes, y eso me da tranquilidad. 

Vive feliz, yo te celebraré feliz también, desde ese mundo chiquito que tenemos para nosotros desde siempre. Ese mundo donde nunca faltara un abrazo, ese abrazo que me muero por darte hoy. 

Cerraría esto con algo muy especial pero lo repito una vez más: Ya lo sabes. 


Vuelta atrás

Hace un año y un día mi vida cambió, los días se volvieron caóticos uno detrás de otro. Un día estaba preparándome para ir a trabajar y a las 2 horas estaba tratando de pelear por la libertad de estar con la persona más importante de mi mundo en una camilla, peleando por sobrevivir. 

Las cosas se tranquilizaron y mi cuerpo se lleno de paz por unas horas, acompañadas de una ansiedad grandisima porque llegue el día siguiente y todo mejore. Me equivoque. Nada mejoró. El 30 llegó y cuando todo parecía ir mejor y siguiendo un camino positivo, el mundo choco contra mi de nuevo. Otro pilar mio se había caído. Corrí a estar ahí, confiando y rezando porque todo salga mejor. Las cosas no fueron así, me despedí de alguien consciente y nerviosa, pensando en regresar en unos minutos y a la siguiente media hora ya no estaba ahí. Su conciencia no estaba más. Aún después de que la llevaron a otro lado la fe seguía luchando con esa parte del cerebro que te prepara para lo peor.

Todo la fe termina cuando recibes una llamada a las 5 de la mañana y te das cuenta que esa parte de tu cerebro tenía razón, tienes que pararte con las fuerzas que te quedan, entrar a un cuarto frío y decir adiós mientras aún escuchas un monitor leve. ¿Cómo se dice adiós? ¿Cómo pensar más allá de tener el alma destrozada?

Mi vida dio un vuelco ese día, aguantar tanto dolor no estaba en mis planes. Recuerdo haber aguantado el llanto todo el camino de la clínica a casa con algunas lágrimas cayendo hasta sacar las llaves abrir la puerta y romper totalmente en llanto apenas toque el felpudo. 

Por el otro lado las noticias no eran fatales pero tampoco muy alentadoras.

El mundo no podía caerse a esa velocidad, recé entre llantos y mareos, rogando porque la desgracia acabara, poniendo todas mis esperanzas en que porfavor el dolor parara de alguna manera. De alguna manera tenía miedo, miedo de ver a alguien más de mi familia irse en tan poco tiempo, la cobardía se apoderó tanto de mi, las fuerzas se me fueron y llegué a no sentir nada, ni el sofocante calor de un 1 de febrero.

Papá se recuperó luego de 15 días y volvio a casa dándome la paz más grande de mi vida, regresandome un poco de la vida que había perdido. 

Mamama se fue y a la vez no, mamama se quedó en mi como hoy en cada cuadra camino a su casa. La recordé ahí sentada cuidando y viendo a mi abuelo por encima del hombro, leyendo el diario en la sala de estar comentado las noticias del día, o viendo alguna serie de televisión sonriendo. Ahí sentada sentí ese calor en la boca del estómago y no pude evitar soltar un par de lágrimas imaginando que hace un año ella estaba ahí sentada seguramente sonriendo en algún momento simplemente siendo ella. 

A pesar de todo mi abuelo aún está sentado ahí, reconociéndome y mandándome besos volados de despedida por una maldita pandemia que impide que lo pueda abrazar como en verdad quiero en un momento así. 

La conclusión es que a pesar de saber que definitivamente estás en un lugar mejor, carajo cómo me gustaría tenerte una vez más y tomar tu mano para tranquilizarte como hace un año. Que sepas que no hay dolor ni miedo, que sepas todo el amor que te llevaste. Te quiero y ojala algún beso te llegue ahí, en alguna estrella de donde nos cuidas. Te quiero. 

Pd: espero que el día que nos volvamos a encontrar me recibas, entre cosquillas cuando te abrace fuerte como toda mi vida.

Pd2: Papi, gracias por luchar y estar, no tengo un pilar mas grande que tu por el cual seguir en este mundo pandémico y horrible. 

lunes, 18 de mayo de 2020

Nostalgia

De perder la chispa, de su mirada, de su boca.
De besarlo a media tarde de un jueves cualquiera, de sus manos entremezclándose en mi pelo mientras susurra algo estúpido pero a la vez tan tierno.

Nostalgia de intentar quererlo más de lo que se puede dejar querer.

Nostalgia de que no me extrañe, nostalgia de que ya no me conozca.

Nostalgia de un té quiero. Así de resumido y fácil... 

Nostalgia de perderte. 

lunes, 10 de febrero de 2020

Dolor.

La muerte hizo su visita una vez más. Solo que esta si me agarro desprevenida, tibia, aun con su sonrisa caliente en mis recuerdos. En 8 horas de incertidumbre se me rompió el corazón en mil pedazos y aún no se si hay un arreglo más grande que todo el amor que te tuve en vida. Brilla como nunca desde donde estés y visitame en sueños porque mi añoranza de escuchar tu voz aún es inmensa. Te quiero mamama. 

viernes, 15 de marzo de 2019

Arriesga

Mira esa oportunidad y tírate de cabeza.
Es de lo más normal que cuando estés en el borde, a dos segundos de saltar, te agarre ese miedo maldito que te regala la inseguridad innata que cada uno posee. Inseguridad disfrazada de dudas sobre ti, tus habilidades, tu dón, tu luz.
Te quedas quieta, parada, mirando a los lados, comparándote. Y no está mal, para nada mal en realidad, porque justo ahí de la nada, te llega.

Esa fuerza, esa confianza que no imaginabas que tenías, el coraje que simplemente te grita detrás de la nuca: "Dale mujer, ¿Qué puedes perder?" Ese hilo ligero de luz que se va convirtiendo poco a poco en un reflector llenando tu cuerpo, brillas.

Brillas y te crees capaz de todo, capaz de dar ese salto y mil más, de llenar tus miedos con más y más luz, derribándote a ti misma con todas y cada una de tus inseguridades.

Renace.
Si no das el salto no sabrás que está mal ni que está bien, solo te darás cuenta cuando saltes. Si fue suficiente, si falta algo más o que hay que perfeccionar. Evalúate, nada está mal y definitivamente todo puede mejorar, porqué eres tú y de todas maneras quieres brillar.

Así que hazlo, de una vez, párate en el borde de la oportunidad y espera tu empujón de propia seguridad, tu luz va a llegar. Te lo prometo.

Empápate de oportunidades, las hay de todo tipo, para el amor, para el trabajo, para tus sueños, para la vida. Están ahí, solo que a veces no las quieres ver, o te da miedo verlas porque no te crees capaz.

A veces saltar es simplemente perdonar, dar un beso, subir a un avión, renunciar a un trabajo, postular a un trabajo, sea cuál sea tu salto, disfrútalo, de la caída siempre te vas a levantar.

¿Y sabes cuál es uno de los saltos más grandes? Saltar a quererte y confiar en ti misma.

"Dale mujer, ¿Qué puedes perder?"



pd:gracias por impulsarme a hacer esto de nuevo, sabes que lo amo.

domingo, 15 de julio de 2018

You know who i am. I know who you are.

El mismo sentimiento, la misma sensación.
Ese estrujamiento amargo en la garganta, el cuasi shock y la velocidad en mis dedos para poder desaparecer lo que veían mis ojos, nada había cambiado y eso me daba tanto miedo.
Las sensaciones seguían intactas y hasta más enervadas con el paso de los años, era increíble, pero era real. La pequeña cobardía de la que me burlaría minutos o una hora después; hora en la que la ansiedad venía a atacar todo lo que no había atacado en los últimos días.

Comenzó a llover y yo comencé a perderme, en años, meses, ocasiones que nunca se me hubiera imaginado recordar hoy. Palabras, peleas, contratiempos, malos recuerdos, buenos recuerdos, mi vida entera vista de fuera. Me debería reír de mi misma, me debería reír a carcajadas por tantas cosas.

Pero siempre hay algo más que no me deja burlarme y mandar todo por la borda, cosa que ya se intentó tantas veces por cierto. Y no se ni si quiera que es, de repente el día que lo descubra, todo se podrá olvidar. De repente por eso no quiero descubrirlo.

La pista sigue mojada y yo sigo soñando, bebiendo, fumando, botando la presión que tengo dentro escribiendo una noche a las 3:23 de la madrugada , pero me imagino su voz y su cara hablándome, riéndose de la situación, abrazándome conchúdamente, diciéndome la verdad pero a la vez mirándome con ternura y sin ganas de herirme.

Pero la sensación ya se vivió. Hay cosas que no se pueden impedir, no lo voy a saber yo,que tantas veces me ha ganado el sentimiento, la locura, la pasión. Acá, esta vez gano el sentimiento pero de la manera contraria, llevándome lejos, adolorida un poco y con envidia.

Pero respira.
Pero respira.
Pero respira.

Se quién soy, se qué soy. Sabe de pies a cabeza quien eres, y eso es lo que importa aquí.
Pd: lo importante debería ser dejar de beber con un nudo en el estomago, pero eso es secundario.