No se si me equivoque... esa es mi primera impresión o derrepente lo que me causan estas fechas deprimentes y poco merecedoras de mi alegría.
Pienso entre besos y suspiros y sí... creo que me caí otra vez, confundida o equivocada, tonta yo, no puedo echarle la culpa a nadie más.
Mis errores son míos y de nadie más, y a pesar de todo, no me arrepiento de uno solo de ellos.
Pero hoy día 24 de diciembre (nada raro) siento que la cagué una vez más.
Me rindo, me rindo estas fechas suceptibles al extremo, y no me siento tan fuerte como para soportar todo.
Ahora solo quiero una vez más y ya. Lo que se puede llamar una despedida o un para siempre, porque un para toda la vida no creo que pueda existar, ya no.
Digo eso ahora y mañana me revienta el corazón, soy una soga con nudos interminables y dudas que nisiquiera se pueden definir.
Soy una persona demasiada simple y complicada a la vez, soy sombra y luz a la vez, soy dura y la persona más dulce y sensible si me sabes encontrar y ganar.
Soy yo a un extremo barbaro, inentendible, pensando en mi, pensando en todos, en el, en ella, en elllos, en todo cuando solamente lo que debo de hacer es no pensar, pero llega el límite en el que no puedo dejar de pensar.
La realidad me llega a afectar a mi y a mi cerebro, pero tengo que parar que parar una vez más, pararme y aprender a continuar.
Igual como lo voy a hacer hoy, un día que me abruma y mientras más se acerca la hora, más tengo que pensar como me levanto de esta.
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