Ella miro al cielo y vio un par de nubes grises... ya no sentía nada... solo quedaban pequeños rastros de cicatrices que no sabía como habian aparecido de un momento a otro... solo era ella y el cielo, su mayor tranquilizante, pero a la vez, lo único que le traía recuerdos a esa altura.
Mientras tiritaba un poco por el mínimo aire que corría en pleno Febrero, se sintió sensible, al extremo de que se le aguaron los ojos cuando una rafaga de "tiempos aquellos" pasó por su cabeza.
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