lunes, 25 de febrero de 2013

Lets play!



Juguemos a darnos besos con amor y sinceridad.
A saltar como locos el uno encima del otro.
A los minibesos cada cuarto de segundo.
A las miradas vidriosas o tal vez a los ojos cerrados.
A las sonrisas que enamoran por como sientes cosas moviendose en
el estomago o simplemente por los mil escalofrios y sonrisas remotas que
terminan causando.
Juguemos a hacer cosas que siempre quisimos y nunca pudimos.
Juguemos a tener la confianza que nadie tiene con nadie.
 Juguemos al amor
 a hacerlo o a sentirlo en cada gesto.
Con el amor no se juega? 
Si no juegas un poco la monotonía te atrapa,
y, que se yo... al parecer encierra al amor para que no se sienta.
Disfruta, no pienses, siente, preocúpate si quieres.
Pero lo que pase mañana no importa
El hoy y la felicidad del momento sí.
Eres humano, equivocate, daña, sueña
Esta vida se acaba más pronto de lo que parece.
Disfrútala 

martes, 19 de febrero de 2013

Complicidad


Guiñadas de ojo, sonrisas reales con todos los dientes chuecos.
Ternura en las pupilas de una noche de verano.
Despedidas extrañas sin saber si algún día se volverán a ver,
cuando muy dentro saben que nunca dejarán de hacerlo.
Pensamientos acojudados mientras caminas una calle por la noche
pensando en lo tibia que se puede convertir una madrugada.



lunes, 18 de febrero de 2013

Escalofrios antes de dormir.

Y no habían muchas palabras que decir.


Cause nothing change never.

No se que es hoy en día todo esto, pero ellos dos se miraban y el mundo se hacía chiquito, el olor a cigarros se mezclaba con el olor a océano de su perfume. El tiempo se pasaba en dos segundos entre chistes, risas, vergüenzas  abrazos llenos de amistad, tranquilidad, paz, ganas de hacer sonreír el uno al otro, y sobretodo... confianza, espontaneidad, y complicidad, eso era lo mejor, lo que nadie les podía quitar. Con eso, ¿para que más?... con un amor a los gatos contagioso increíble .. mientras ella recuerda la frase de una de sus películas favoritas... vanilla sky... "te lo diré en otra vida, cuando los dos seamos gatos ok?"
Los dos se sentían realmente cómodos al verse, como dos locos queriendo jugar todo el tiempo que tenían por delante, mientras en su mente tenían canciones para nunca olvidar y ella específicamente le venían recuerdos de ella, el y un par de gummy bears.
La boca, los ojos y las manos eran los protagonistas en esta historia, y los besos sin saber más no sin sabor. Tenían sabor a una mezcla de locura con ternura, tenían sabor a "ay que feliz me siento aquí"
Que importaba el después? nada. Los momentos no se cambian por nada, eran segundos de felicidad infinita para ella, y risas sinceras de parte de el.
Era un juego de niños grandes con sentimientos fuertes, pero al fin eran un juego, de esos que te hacen reir y ser feliz para toda la vida.
Ninguno de los dos sabía bien que era lo que sentían pero estoy segura de que era algo muy parecido al amor.