Era estar despierta para verla viviendo algo para lo cual no tenía ganas. Dejarse ir... Cada noche dormir apenas el sol aparecía... Despertar y ver a la gente a su alrededor respirar y rodearla mientras ella se ahogaba y se hundía cada vez más hondo. Y no, ella tampoco quería salir a flote. Todas las pastillas solo la atontaban, su falta de apetito asustaba, al igual que la cantidad de botellas energizantes y mantas a su alrededor.
Una parte de ella habia muerto, esa ilusión por reir de nuevo se había ido.
Si no luchas por estar bien, la depresión te gana, te ahoga y no te deja ver más alla de tus narices.
Yo miré más allá. Me miré ahí, durmiendo entre mantas, llenándome en ausencia y con un frio interno que se me notaba en los ojos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario