lunes, 1 de agosto de 2016

Catarsis a los 25

No puedo recordar la cantidad de cumpleaños que pensé en él antes de pedir mis deseos... Y este último no fue diferente... sin estar.. estuvo ahí. En mi cabeza, al soplar las cinco velas.
Respire hondo porque lo unico que podia faltar ese dia era salir en las fotos con mi torta de chocolate con doña pepas y los ojos llenos de lágrimas.
De un momento a otro sentí un abrazo chiquito y un te quiero y sonreí. El amor inocente de una criatura es lo mejor que te puede pasar cuando estás así de vacía. Me senté e imite que escuchaba todas las conversaciones, pero mi cabeza estaba en otro lado. En la madrugada.
Esa madrugada tuve mi segunda catarsis en un mes. Recordé los portazos, el terror, el llanto profundo asfixiante y la maldita sensación de desolación. Mi caos, mi fondo. Las horas en la ducha encerrada queriendome quedar ahí para siempre sentada con el agua golpeando todo mi cuerpo. El amor de mierda que me mataba cada minuto y el puto celular que jamás volvió a sonar, las putas ganas de llamarlo y de decirle que por favor vuelva, que me abrazara fuerte y no me dejara caer. Me destrui todas las noches sin falta, lloré en mi casa, lloré en mi oficina, lloré frente al mar y ni el mar se llevó mi tristeza. El unico que se la podía llevar era el, pero estaba claro de que esa no era una opción. Se fue y se llevó hasta mi luz. Se llevó tanto y me dejó tanto dolor, que irónico, nisiquiera el odio me dejó.
Mire las velas una vez más y me sentí vacía una vez más para variar un poco.
Y sentí algo, por supuesto no agradable. Algo se rompió dentro de mi, no, mi corazón no. Yo ya no tenía corazón. Se rompió algo más importante. Se quiñó un pedazo de esperanza y eso desató miles de sensaciones. Y las malditas ganas de escribir, de gritar, de sentarme a llorar dos horas más. Que mierda tenía el para dejarme así de destruida. Que mierda tenía yo para dejarme destruir así.
Escribo ahora y otra vez siento el mismo sabor a dolor y el brazo me comienza a punzar... poco a poco como una astilla.

Oye mira, una chela, feliz cumpleaños, tienes 25 años. 25 años y la ventaja de saber lo que es el amor.
El deseo me lo guardo para mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario