Fue un fin de semana... ella estaba tranquila en su cuarto, pensando en las cosas que tenía que hacer comenzando la semana, se aburrió en un momento, ya no lo sentía raro... era común aburrirse, ya era normal, entonces pensó.
Recordar me va a poner feliz.
No sabía si arriesgarse a desenterrar sus recuerdos, los miró y lo volvió a mirar, dudando horas de horas.
Hasta que al final a la mitad de la noche, los abrió...
Comparó de una manera cruel los momentos de ese entonces con los actuales.
El corazón se le hincho y cayeron lagrimas... no había punto de comparación con la felicidad que sentía en ese entonces.
Fue leyendo una por una todas las cosas en su cabeza, tocando cada uno de los recuerdos con la punta de los dedos, eso la destruía pero le hacía sentir la realidad.
Le hacía recordar todo el amor que un día tuvo en las palmas de sus manos.
Hubo un momento en el que ya no quería recordar más. guardó todo sin ver, prometiéndose no volver a abrir su mente a recuerdos pasados.
Era la verdad
Era su pasado, su pasado más bonito.
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