Y no sé... siento que el humo ya se volvió parte de mi, me hace sentir más ligera al caminar. El tabaco es el primer sabor que siento al despertar, y me embriaga tanto que tengo que pararme minutos de minutos bajo la ducha con la luz apagada, para poder renacer del agua caliente, caliente hirviendo.
Y de fondo se escucha a lo lejos la canción de uno de los ídolos que ya no volverán a existir.
"Despiértame cuando pase el temblor"
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