sábado, 28 de noviembre de 2015
Un mundo perfecto.
Y los pensamiento abruman, duelen, fomentan dudas, intranquilidad, alegrías, sonrisas, todo junto.
Pero cuando duelen, el dolor es agudo, el dolor quita esperanzas, llena de vacío cada poro.
Yo tengo ese dolor que te hace sentir sola y hasta un poquito desamparada. Nace en esos días negros, en los que todo sale mal, cuando se te caen los planes,
Los días en los que solo quieres dormir para olvidar, para acallar los malos pensamientos, cuando corres y te bañas para adormecerte, te acurrucas y te sientes tan abrumada que lo único que te nace es llorar y botar toda esa angustia que no tienes idea de donde sale.
Cuando quieres un hombro para llorar y a la vez estar sola mirando el cielo con una cajetilla de cigarros al lado llenando tus pulmones de algo evaporable.
Queriendo que tus ideas se hagan humo y deseando con toda el alma que aparezca de nuevo tu mundo perfecto.
Y piensas... la gente muere, sufre por cosas peores, el mundo sufre todos los días y yo... mi dolor se vuelve insignificante al lado del dolor de otras personas. Pero no quita que sea dolor, puede ser peor, pero de que duele, duele, sea por una estupidez, por una decepción, por simplemente una espera. DUELE.
Y de ahí me pongo a pensar... solo es un día negro, ya entrará la luz, ya tendrás ganas de pintar, ya se te irán las ganas de dormir. Ya tendrás de nuevo tu mundo perfecto.
sábado, 12 de septiembre de 2015
5 y medio.
jueves, 18 de junio de 2015
Demasiado bueno
Tu amor es demasiado bueno.
Es el amor más puro que alguien pueda tener, gracias por regalarmelo.
Gracias por los consejos, por tus risas ante mis llantos, por acompañarme siempre, por tratar de hacerme ver que la vida nunca es mala cuando estas conmigo. Por hacerme una mujer hecha y derecha, convencida de lo que quiere y lucha por ello.
Ojalá que Dios me de el tiempo para seguir abrazándote cada segundo de mi vida, para verte dormir en las mañanas antes de irme a trabajar y para verte decirme adiós parado desde tu balcón entre toda tu naturaleza bohemia y rustica.
Y por último, gracias por significar tanto para mi.
La chica rebelde, jodida y engreida que nunca te va a dejer de querer.
Te quiero Raúl Castro. Te quiero papi.
Date cuenta.
Luchas, luchaste, gritando y en silencio infinitas veces. El es mi lucha. Lo quiero, y el hace crecer mi amor propio. Me hace creer que soy una excelente persona, y cada una de sus palabras me llena los ojos de luz sin que siquiera se de cuenta. Yo no sé si soy una buena persona, pero sí se que cometo errores por montón.
De muchos me arrepiento de muchos no. Porque hay causas para luchar, y hay causas para soltar.
El siempre fue una causa, una de las buenas, una que llenaba mi alma e inspiraba mis más estúpidas historias.
Y también era mi declive. Mi declive de amor.
martes, 5 de mayo de 2015
Tabaco
Tanto humo dentro, tanto humo fuera, tanto tabaco y lagrimas -sí, entremezcladas y melosas- detallando ansias y sueños desbordados. El tabaco me hacía recordarlo cuando quería olvidarlo. Ese olor pegajoso en el pelo y en la yema de los dedos, el que se impregnaba cada noche en mi cama.
Ahora -sin nada entrezclado ni meloso- no necesito recordarlo, ni tampoco olvidarlo, porque puedo abrir los ojos en plena madrugada un dia con suerte y el estará ahi. Dandome ese calor que las lagrimas querían borrar.
martes, 17 de marzo de 2015
Momentos felices
¿Qué haría sin esa risa de loco maniaco en mi vida?
¿Qué quedaría de mi sin su cariño?
El amor ya no lo cuento en días... lo cuento en latidos.
Mi amor bonito, mi amor de verdad.
viernes, 20 de febrero de 2015
Una mañana en la casa de la Abuela
Sentir el sonido de las llaves tintineado y emocionarme, correr por la laja hasta el portón marrón mientras el sol caía en todo mi pelo y mis rodillas magulladas. Entrar a la casa y sentir ese olor particular a hogar. Correr y gritar por todos los cuartos de la casa... ¡mamama! ¡papapa!
Abrazar a mi abuela hasta que me hiciera cosquillas, abrazar a mi abuelo y que me dijera: Hola Peluza.
Echarme en esa cama enorma partida en dos y saltar viendo tele, que me subieran un vaso gris lleno de yogurt de durazno y dos panes mixtos con queso edam. Desayunar y dormir paciente.
Sentir el olor a nuez moscada y sonreir... dando por echo que me esperaba el mejor pure del mundo servido en la mesa.
Y que de postre mamama preguntara: ¿Duraznos al jugo con gelatina? Sonriendo.
Jugar por cada recoveco de esa casa, sentarme en la escalera en plena tarde y jugar con mis rodillas frente al ventanal.
Joder a Petunia cada tarde en el sofá hasta que me mordiera y terminar con el típico colmillo clavado en la mano.
Correr al vestidor de mi abuela, empinarme en los fierros frios del closet de madera y agarrar una caja.
Mi caja preferida. Su caja de botones.
Horas de horas jugando a separarlos, juntarlos con texturas, juntarlos por colores y lor formas.
Ser tan feliz con ella y con una simple caja de botones.
Y así iba terminando el día... mientras me ponía la piyama y me acurrucaba entre los dos, dispuesta a ver un capítulo más de Tom y Jerry y quedarme dormida con el sonido del noticiero de canal 5.
Qué bonita i.nfancia.
Qué hermosas épocas.
Qué difícil es crecer.
jueves, 5 de febrero de 2015
Paraiso
Nos quitaron la posibilidad de ver, de abrir los ojos.
No podemos ver el paraiso en el que vivimos.
Si nosotros podriamos ver... en realidad el paraiso delante de nuestros ojos... el milagro de la vida, del amor, de la amistad.
Pudieramos ver los amaneceres y los atardeceres, sintiendo la vida hacerse paso entre nosotros.
En el paraiso en el que nosotros, humanos, lloramos tanto como reimos.
Es hora de tratar de no caer tan bajo, es hora de sacrificarse por ver un paraiso con los ojos abiertos. Es hora de valorar lo que tenemos.
lunes, 2 de febrero de 2015
viernes, 30 de enero de 2015
Romeo y Julieta
En tu boca, quedó el pecado de mis labios... asi que ellos mismos van a tener que retractarse... con otro beso.
jueves, 8 de enero de 2015
Soñé
Soñé con Paris, con cafetines y calles llenas de recuerdos.
Soñé con el olor a tinta china en esquinas humedas y rebuscadas.
Con balcones y moras colgando de las ramas.
Soñé con gladiolos y el olor me enamoraba.
Los colores, los sabores, los olores te llevan a otros mundos, a un mundo especial, lleno de dejavus y de recuerdos.
También soñé con el, pero el ya no necesitaba ser soñado.
El convertía todos mis sueños en realidad.